Diagnóstico de la función de coagulación sanguínea


Autor: Succeeder   

Es posible saber si el paciente tiene una función de coagulación anormal antes de la cirugía, prevenir eficazmente situaciones inesperadas como sangrado continuo durante y después de la cirugía, a fin de obtener el mejor efecto quirúrgico.

La función hemostática del organismo se logra mediante la acción conjunta de las plaquetas, el sistema de coagulación, el sistema fibrinolítico y el sistema endotelial vascular. Anteriormente, se utilizaba el tiempo de sangría como prueba de detección de defectos de la función hemostática, pero debido a su baja estandarización, baja sensibilidad e incapacidad para reflejar el contenido y la actividad de los factores de coagulación, se ha sustituido por pruebas de la función de la coagulación. Las pruebas de la función de la coagulación incluyen principalmente el tiempo de protrombina plasmática (TP) y la actividad del TP, calculadas a partir del TP, el índice internacional normalizado (INR), el fibrinógeno (FIB), el tiempo de tromboplastina parcial activada (TTPA) y el tiempo de trombina plasmática (TT).

El TP refleja principalmente la función del sistema de coagulación extrínseco. Un TP prolongado se observa principalmente en casos de disminución congénita de los factores de coagulación II, V, VII y X, deficiencia de fibrinógeno, deficiencia adquirida de factores de coagulación (CID), hiperfibrinólisis primaria, ictericia obstructiva, deficiencia de vitamina K y presencia de sustancias anticoagulantes en la circulación sanguínea. Su acortamiento se observa principalmente en casos de aumento congénito del factor de coagulación V, CID temprana, enfermedades trombóticas, uso de anticonceptivos orales, etc. La monitorización del TP puede utilizarse como monitorización de los anticoagulantes orales clínicos.

El TTPA es la prueba de detección más fiable para la deficiencia endógena de factores de coagulación. Un TTPA prolongado se observa principalmente en casos de hemofilia, CID, hepatopatías y transfusiones masivas de sangre almacenada. Un TTPA acortado se observa principalmente en CID, estados protrombóticos y enfermedades trombóticas. El TTPA puede utilizarse como indicador de monitorización para el tratamiento con heparina.

La prolongación de TT se observa en casos de hipofibrinogenemia y disfibrinogenemia, aumento de FDP en sangre (CID) y presencia de heparina y sustancias heparinoides en sangre (p. ej., durante la terapia con heparina, LES, enfermedad hepática, etc.).

En una ocasión, un paciente de urgencias se sometió a pruebas de laboratorio preoperatorias, cuyos resultados indicaron un TP y un TTPA prolongados, sospechándose CID. Por recomendación del laboratorio, se le realizaron varias pruebas de CID, con resultados positivos. No presentaba síntomas evidentes de CID. Si el paciente no se realiza una prueba de coagulación y se somete a cirugía, las consecuencias serán desastrosas. Muchos de estos problemas se pueden detectar mediante pruebas de coagulación, lo que ha permitido ganar tiempo para la detección y el tratamiento clínico de enfermedades. Las pruebas de coagulación son una prueba de laboratorio importante para la función de coagulación de los pacientes, ya que permiten detectar anomalías en la función de coagulación antes de la cirugía y se les debe prestar la debida atención.