¿En qué departamentos se utilizan principalmente los analizadores de coagulación?


Autor: Succeeder   

El analizador de coagulación sanguínea es un instrumento utilizado para las pruebas rutinarias de coagulación sanguínea. Es un equipo de análisis necesario en el hospital. Se utiliza para detectar la tendencia hemorrágica de la coagulación sanguínea y la trombosis. ¿Cuál es su aplicación en diversos departamentos?

Entre los elementos de prueba del analizador de coagulación sanguínea, TP, TTPA, TT y FIB son cuatro elementos de prueba de rutina para la coagulación sanguínea. Entre ellos, TP refleja los niveles de los factores de coagulación sanguínea II, V, VII y X en el plasma sanguíneo, y es la parte más importante del sistema de coagulación exógeno. Prueba de detección sensible y de uso común; APTT refleja los niveles de los factores de coagulación V, VIII, IX, XI, XII, fibrinógeno y actividad fibrinolítica en plasma, y ​​es una prueba de detección comúnmente utilizada para sistemas endógenos; La medición de TT refleja principalmente si la sangre Presencia de sustancias anticoagulantes anormales: FIB es una glicoproteína que, bajo hidrólisis por trombina, finalmente forma fibrina insoluble para detener el sangrado.

1. Los pacientes ortopédicos presentan principalmente fracturas por diversas causas, la mayoría de las cuales requieren tratamiento quirúrgico. Tras una fractura, debido al daño musculoesquelético, parte de los vasos sanguíneos se rompen. La exposición intravascular y celular activa el mecanismo de coagulación sanguínea, la agregación plaquetaria y la formación de fibrinógeno. Esto permite lograr la hemostasia, la activación del sistema fibrinolítico tardío, la trombólisis y la reparación tisular. Todos estos procesos influyen en los datos de las pruebas de coagulación rutinarias antes y después de la cirugía, por lo que la detección oportuna de diversos índices de coagulación es fundamental para predecir y tratar el sangrado anormal y la trombosis en pacientes con fracturas.

El sangrado anormal y la trombosis son complicaciones comunes en la cirugía. En pacientes con una coagulación anormal, se debe determinar la causa de la anomalía antes de la cirugía para garantizar su éxito.

2. La CID es la enfermedad hemorrágica más común en obstetricia y ginecología, y la tasa anormal de FIB aumenta significativamente. Es de gran importancia clínica conocer a tiempo los cambios anormales en los índices de coagulación sanguínea para poder detectar y prevenir la CID lo antes posible.

3. La medicina interna atiende una amplia variedad de enfermedades, principalmente cardiovasculares, digestivas y pacientes con accidente cerebrovascular isquémico y hemorrágico. En los exámenes de coagulación rutinarios, las tasas anormales de TP y FIB son relativamente altas, debido principalmente a la anticoagulación, la trombólisis y otros tratamientos. Por lo tanto, es fundamental realizar exámenes de coagulación rutinarios y otros métodos de detección de trombos y hemostasia para sentar las bases para la formulación de planes de tratamiento razonables.

4. Las enfermedades infecciosas se caracterizan principalmente por hepatitis aguda y crónica, y el TP, el TTPA, el TT y la FIB de la hepatitis aguda se encuentran dentro de los límites normales. En la hepatitis crónica, la cirrosis y la hepatitis grave, con el agravamiento del daño hepático, la capacidad hepática para sintetizar factores de coagulación disminuye y la tasa de detección de anomalías en el TP, el TTPA, el TT y la FIB aumenta significativamente. Por lo tanto, la detección rutinaria de la coagulación sanguínea y la observación dinámica son de gran importancia para la prevención y el tratamiento clínico de las hemorragias, así como para la estimación del pronóstico.

Por lo tanto, un examen rutinario preciso de la función de la coagulación es útil para sentar las bases del diagnóstico y el tratamiento clínicos. Los analizadores de coagulación sanguínea deben utilizarse racionalmente en diversos departamentos para que desempeñen el máximo potencial.