El dímero D es un producto de degradación de la fibrina, que se utiliza a menudo en pruebas de coagulación. Su nivel normal es de 0 a 0,5 mg/L. El aumento del dímero D puede estar relacionado con factores fisiológicos como el embarazo, o con factores patológicos como enfermedades trombóticas, enfermedades infecciosas y tumores malignos. Se recomienda que los pacientes acudan a tiempo al departamento de hematología del hospital para recibir tratamiento.
1. Factores fisiológicos:
Durante el embarazo, los niveles hormonales en el cuerpo cambiarán, lo que puede estimular la degradación de la fibrina para producir dímero D, lo que puede causar el aumento del dímero D en la sangre, pero generalmente está dentro del rango normal o ligeramente aumentado, lo cual es un fenómeno fisiológico normal y generalmente no requiere un tratamiento especial.
2. Factores patológicos:
1. Enfermedad trombótica: Si existe una enfermedad trombótica en el cuerpo, como trombosis venosa profunda, embolia pulmonar, etc., puede provocar una función sanguínea anormal, hipercoagulabilidad sanguínea y estimulación de la hiperactividad del sistema fibrinolítico, lo que resulta en la D-dimerización. El aumento de productos de degradación de la fibrina, como la fibrina corporal y de otro tipo, conduce a un aumento del dímero D en la sangre. En este momento, bajo la supervisión de un médico, se pueden utilizar estreptoquinasa recombinante inyectable, uroquinasa inyectable y otros fármacos para el tratamiento de la formación de trombos.
2. Enfermedades infecciosas: En caso de una infección grave, como una sepsis, los microorganismos patógenos presentes en la sangre proliferan rápidamente, invaden los tejidos y órganos, destruyen el sistema microvascular y causan trombosis capilar. Esto provoca coagulación intravascular diseminada, estimula la función fibrinolítica y provoca un aumento del dímero D en sangre. En este caso, el paciente puede usar antiinfecciosos como cefoperazona sódica y sulbactam sódico inyectable, según las indicaciones del médico.
3. Tumores malignos: Las células tumorales malignas liberan una sustancia procoagulante, estimulan la formación de trombos en los vasos sanguíneos y activan el sistema fibrinolítico, lo que provoca un aumento del dímero D en la sangre. En este caso, se puede administrar una inyección de paclitaxel o quimioterapia con inyecciones de fármacos como el cisplatino. Asimismo, se puede realizar una cirugía para extirpar el tumor según las indicaciones del médico, lo que favorece la recuperación de la enfermedad.
Tarjeta de presentación
WeChat chino