¿De qué situaciones hay que diferenciar la hemorragia subcutánea?


Autor: Succeeder   

Los diferentes tipos de púrpura a menudo se manifiestan como púrpura cutánea o equimosis, que se confunden fácilmente y se pueden distinguir en función de las siguientes manifestaciones.
1. Púrpura trombocitopénica idiopática
Esta enfermedad tiene características de edad y género, y es más común en mujeres de 15 a 50 años.
La hemorragia subcutánea se manifiesta como púrpura cutánea y equimosis, con cierta regularidad en su distribución, comúnmente presente en las extremidades inferiores y superiores distales. Estas características difieren de otros tipos de hemorragia subcutánea. Además, este tipo de púrpura también puede presentar hemorragia nasal, gingival, retiniana, etc., a menudo acompañada de cefalea, coloración amarillenta de la piel y la esclerótica, proteinuria, hematuria, fiebre, etc.
Los análisis de sangre muestran diversos grados de anemia, recuentos de plaquetas por debajo de 20X10 μ/L y tiempo de sangrado prolongado durante las pruebas de coagulación.

2. Púrpura alérgica
La manifestación característica de la enfermedad es la frecuente presencia de síntomas previos, como fiebre, dolor de garganta, fatiga o antecedentes de infección de las vías respiratorias superiores. La hemorragia subcutánea es una púrpura cutánea típica de las extremidades, que se observa principalmente en adolescentes. La incidencia en hombres es mayor que en mujeres y se presenta con frecuencia en primavera y otoño.
Las cicatrices moradas varían de tamaño y no se desvanecen. Pueden fusionarse en parches y desaparecer gradualmente en un plazo de 7 a 14 días. Puede presentarse con dolor abdominal, hinchazón y dolor articular, y hematuria, al igual que otras manifestaciones alérgicas como edema vascular y nervioso, urticaria, etc. Es fácil distinguirla de otros tipos de hemorragia subcutánea. El recuento plaquetario, la función plaquetaria y las pruebas de coagulación son normales.

3. Púrpura simple
La púrpura, también conocida como síndrome de equimosis femenina, se caracteriza por ser más común en mujeres jóvenes. Su aparición suele estar relacionada con el ciclo menstrual y, junto con los antecedentes de la enfermedad, es fácil distinguirla de otras hemorragias subcutáneas.
El paciente no presenta otros síntomas y la piel presenta espontáneamente pequeñas equimosis y equimosis y púrpura de diversos tamaños, comunes en las extremidades inferiores y los brazos, que pueden resolverse espontáneamente sin tratamiento. En algunos pacientes, la prueba del haz de His puede ser positiva.