¿Con qué enfermedades se puede relacionar la hemorragia subcutánea? Segunda parte


Autor: Succeeder   

Enfermedad del sistema sanguíneo
(1) Anemia por trastorno regenerativo
Sangrado de la piel en grados variables, que se manifiesta como puntos sangrantes o grandes equimosis.
La piel se manifiesta como un punto de sangrado o una equimosis extensa, acompañada de sangrado de la mucosa oral, nasal, encías y conjuntiva ocular. Cuando se produce sangrado de órganos profundos, se pueden observar vómitos con sangre, hemoptisis, sangre en orina, sangrado vaginal y hemorragia intracraneal. Asimismo, puede presentarse anemia y síntomas relacionados, como mareos, fatiga, palpitaciones, palidez y fiebre, entre otros.
(2) Osteoma múltiple
Debido a la reducción de plaquetas, trastornos de la coagulación, daño en las paredes de los vasos sanguíneos y otros factores, la piel se vuelve violácea. Síntomas como hemorragia nasal, sangrado de encías y violácea pueden ir acompañados de daño óseo evidente o deterioro de la función renal, anemia, infección, etc.
(3) Leucemia aguda
El sangrado puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo. Es común observar estasis cutánea, sangrado de encías, sangrado nasal y menstruación. En el río, se presentan hemorragias oculares o craneoencefálicas, junto con hemorragias de fondo y hemorragias intracraneales.
Puede ir acompañado de síntomas como palidez, movimiento, mareos, fiebre o ganglios linfáticos agrandados, dolor en el esternón, etc. En casos graves, también puede haber síntomas de leucemia como dolor de cuello, convulsiones y coma.
(4) Hemofilia vascular
Tanto hombres como mujeres pueden desarrollar enfermedades, principalmente hemorragias de las mucosas cutáneas, como hemorragias nasales, encías y equimosis cutánea. En mujeres adolescentes, también puede manifestarse con un aumento de la menstruación. El sangrado puede reducir gradualmente la edad.
(5) Vasos sanguíneos persistentes en la coagulación intravascular
Generalmente existen factores desencadenantes como una infección grave, un tumor maligno o un traumatismo quirúrgico. En cuanto al sangrado espontáneo y múltiple, es más común en la piel, las mucosas, las heridas, etc. En casos graves, se producen hemorragias internas, hemorragia intracraneal, shock y fallo multiorgánico, como pulmones, riñones y cráneo.